Seguimos avanzando en la evaluación de las alternativas existentes a los combustibles fósiles y llegamos al punto en el que es necesario aclarar que, en el mundo de la electricidad, no todo es de color verde.
Damos ahora la vuelta a la afirmación de nuestra anterior entrada (descarbonizar no es electrificar) y afirmamos ahora que electrificar no es descarbonizar, recordando que en lógica es el contrarrecíproco y no el recíproco el que demuestra una declaración condicional.
Parece que la energía eléctrica es la solución a todos los males de los combustibles fósiles. Lo que no nos hemos parado a comprobar es cuál es el origen de dicha electricidad: si, para producir energía eléctrica, utilizamos combustibles fósiles, entonces no habremos arreglado nada, salvo una cierta mejora de la calidad del aire de las ciudades.
Por eso, me parece necesario comprobar cuál es el “mix” de generación de energía eléctrica en España, cómo ha ido evolucionando a lo largo de los últimos años y cómo tendría que evolucionar en los años venideros.

Como puede verse en la tabla, la generación a partir de fuentes renovables en España lleva más de una década progresando de manera continua y ya representa algo más de la mitad de la electricidad producida.
Por su parte, la energía nuclear prácticamente no ha variado a lo largo de los años y se mantiene estable en torno al 20% del total. Esto demuestra que la nuclear nos garantiza la energía de base.
Por último, la energía no renovable se ha reducido un 27% en los 10 últimos años, pasando del 37,7% al 27,4%. Además, vemos que, dentro de las no renovables, el carbón disminuye un 91%, lo que tiene un efecto multiplicador sobre la reducción de emisiones de CO2.
Mirando hacia el futuro, nos encontramos con lo siguiente:
- Para el año 2035 está previsto que estén cerradas todas las centrales nucleares en España
- Si todo el parque de vehículos fuera eléctrico se necesitarían unos 250 TWh de energía al año para propulsarlos, es decir, prácticamente el doble de la producción actual.
- Para que la electrificación del parque sea verdaderamente descarbonizante es necesario que la energía utilizada se produzca a partir de fuentes renovables, es decir, hidroeléctrica, fotovoltaica o eólica.
Llegados a este punto, me parece importante resaltar lo siguiente:
No tenemos más agua que la que nos cae del cielo
De noche no hace Sol
Sin viento, el molino no muele
Dicho esto, y teniendo en cuenta que el aprovechamiento de la producción de energía renovable actualmente instalada ya está en el nivel más alto posible, para conseguir una verdadera descarbonización de la movilidad es necesario y urgente multiplicar por cuatro nuestra capacidad de producción de energía renovable.
Y aunque no toda la movilidad cero emisiones requiere necesariamente vehículos eléctricos con batería, no hay que olvidar que, para producir tanto combustibles “verdes” (“bios” o sintéticos) como hidrógeno “verde”, se necesita “electricidad verde” en grandes cantidades.
Hace más de 200, años un conocido científico dijo que “No es la más fuerte de las especies la que sobrevive y tampoco la más inteligente. Sobrevive aquella que mejor se adapta al cambio”.
Es evidente que la descarbonización de la movilidad representa un cambio sin precedentes. Para superarlo con éxito, por fuerte o inteligente que seas, lo mejor es apoyarse en expertos en la materia.
Si quieres que analicemos juntos la mejor forma de abordarlo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
Un saludo, F.