Una vez finalizado el tercer semestre del año, vamos a analizar los datos de matriculaciones publicados por las asociaciones sectoriales y que pueden encontrarse en este enlace.
Y, como solemos hacer, vamos a dedicar aquí especial atención a los vehículos de uso profesional – comerciales e industriales – que, por lo intensivo de su uso, tienen mayor impacto sobre las emisiones, tanto de gases de efecto invernadero como de contaminantes tóxicos.

A la vista de estos datos numéricos, estas son nuestras principales conclusiones:
- El mercado de comerciales e industriales crece globalmente un 16%, síntoma de buena salud del sector logístico.
- No obstante, las matriculaciones de vehículos de gasóleo siguen siendo las principales y alcanzan el 90% del mercado, frente al 87% del año pasado.
- Esto lo consiguen gracias a un sólido crecimiento del 20%, superior a la media del mercado.
- Por su parte, con un incremento del 32%, los vehículos de gasolina son los que más crecen y representan casi el 4% del mercado.
- En contrapartida, los vehículos eléctricos de batería caen un 26% comparado con el año pasado y pasan de representar el 6% a menos del 4% del mercado.
- Si se mantiene esta tendencia, a finales de año se habrán matriculado más vehículos de gasolina que eléctricos de batería.
- Si observamos los híbridos de gasóleo, observamos que caen un 48% en comparación con 2023 y representan poco más del 1% del mercado.
- El resto de energías alternativas, crezcan o decrezcan, no llegan en ningún caso al 1% del mercado.
- Para cerrar en positivo, me gustaría destacar la excelente progresión de los vehículos de hidrógeno que, aunque apenas registran 50 unidades, esta cifra supone más de 6 veces la alcanzada el año pasado.
Una vez más y, si cabe, más que en ocasiones anteriores, tenemos que volver a insistir sobre la necesidad de apoyo al sector si verdaderamente queremos avanzar en la descarbonización de la movilidad.
A modo de recordatorio, por si todavía hace falta decirlo:
- Infraestructura de recarga necesaria para garantizar la actividad de transporte con los requisitos de disponibilidad y fiabilidad necesarios.
- Garantizar que la energía suministrada desde los puntos de recarga es de origen renovable.
- Unos costes de adaptación que permitan desarrollar una actividad viable con equilibrio financiero.
De momento, los datos no acompañan a los objetivos de descarbonización que nos hemos marcado. Si no actuamos con contundencia, no pasaremos de una declaración de buenas intenciones.
Un saludo, F